




Hoy por hoy, quiero pararme un poco en el camino y quedarme sentado un buen rato, disfrutando del momento en el que estoy ahora.
Quiero seguir disfrutando de cada terapia en el Merry y reirme de las tonterías que suelta la chiquituja, y asombrarme al ver como maneja a los camareros de allí.
Quiero seguir hablando hasta las tantas con una persona que acabo de conocer por el simple placer de saber que aun tengo algo nuevo que contarle al día siguiente, y que luego mi mejor amiga me lo recuerde como si fuera algo malo.
Quiero seguir sintiendo ese cosquilleo en el estómago cuando la veo a lo lejos, y que continúe hasta que la pierda de vista, porque me ilusiona el saber que tarde o temprano lo nuestro acabará arreglándose.
Quiero seguir utilizando los partidos del Barcelona como excusa para volver a ir al Merry.
Quiero seguir disfrutando de mi media hora friki martilleando el mando de la Cube y jugando al Smash como si fuera la primera vez.
Quiero seguir saliendo de casa a la hora que me de la gana, y que mis padres no me lo puedan reprochar por un flamante 9,6.
Tarde o temprano, algo se estropeará… por eso ahora mismo no querría seguir creciendo, no quiero que nada de esto acabe…
No pienso en que esto sea la calma que precede a la tempestad. Simplemente no estoy acostumbrado a tenerlo casi todo.
De regalo, una canción homenaje al eclipse de luna fallido:
Shivaree.- Goodnight Moon
El vídeo tiene spoilers, así que os dejo también la canción a pelo:
There's a nail in the door
And there's glass on the lawn
Tacks on the floor
And the TV is on
And I always sleep with my guns when you're gone
There's a blade by the bed
And a phone in my hand
A dog on the floor
And some cash on the nightstand
When I'm all alone the dreaming stops
And I just can't stand
What should I do I'm just a little baby
What if the lights go out
And maybe and then the wind just starts to moan
Outside the door he followed me home
So goodnight moon
I want the sun
If it's not here soon
I might be done
No it won?t be too soon 'til I say goodnight moon
There's a shark in the pool
And a witch in the tree
A crazy old neighbor and he's been watching me
And there's footsteps loud and strong coming down the hall
Something's under the bed
Now it's out in the hedge
There's a big black crow sitting on my window ledge
And I hear something scratching through the wall
What should I do I'm just a little baby
What if the lights go out
And maybe and then the wind just starts to moan
Outside the door he followed me home
So goodnight moon
I want the sun
If it's not here soon
I might be done
No it won't be too soon 'til I say goodnight moon...
Me encanta...
Justo después de comer he mirado el calendario del móvil para ver a qué día estábamos, y me sorprendió encontrarme con un “Lunes, 19 de Febrero de 2007”. Normal por otra parte, con tanto trapicheo de tarjeta SIM y de móvil que hago últimamente. Pero me llamó la atención la fecha por otra razón, me sonaba mucho, así que intenté hacer memoria de dónde estaba yo hace un año. Y entonces recordé.
Si mi memoria no me falla, hace justo un año fue una fecha que no me conviene recordar…
Teniendo la corazonada de que aquella sería la última vez que marcaría ese número (al igual que mucho tiempo después, al abrir la puerta de su coche, supe que sería la última vez que quedaría con ella), empecé a preguntarle qué tal le había ido el fin de semana, y que a ver si nos veíamos en estos días. No me gustaba que apenas me respondiera, y ese “venga, vale, ahora me conecto” me hizo pensar en lo peor. No me equivocaba.
Aun sabiendo lo que iba a suceder, me dejó frío y mudo, como si pudiera verme desde fuera y no pudiera mover a ese muñeco sentado frente al ordenador.
Fue tan rápido, tan indoloro, y tan predecible… que tardé un par de meses en darme cuenta de lo que había pasado.
Ahora, a las tantas de la madrugada, no me apetece pensar en eso, quizá porque nunca le he prestado atención a las fechas tristes, quizá porque aunque fue un punto de inflexión para cambiar mi manera de ser ahora ya de lo mismo haber pasado por ahí, o quizá porque en un año hayan pasado demasiadas cosas. No lo sé. Mi último acercamiento reciente con ella a través de un sms incluyó una frase suya que decía algo así como que ambos teníamos mucho que olvidar. Por mi parte se equivoca. No debería de borrar tantos recuerdos si valen la pena. Y mis recuerdos con ella, tanto buenos como malos, valen su peso en oro. Por eso esta noche escribo sobre algo que, de cualquier otra manera, se me habría pasado.
Me he detenido un momento para pensar en la última vez que la he visto, y ha dado la casualidad de que fue precisamente hoy. Después de tanto tiempo sin vernos, con mis ganas de soñar al alza y mi melancolía en apogeo, pensaba que en el día que por fin podamos mirarnos a los ojos y hablar de verdad, no dudaría en darle un abrazo antes de que pudiese decirme nada. Un fugaz saludo a la vuelta de la biblioteca me devolvió a la realidad, de que cuando ese día llegue, no hará falta palabras bonitas y reencuentros emotivos.
Que yo la quisiera tratar como una princesa no la convierte en una de ellas. Gracias a Dios es humana… inmortal, pero humana a fin de cuentas.
Antes de empezar quiero avisar a los más cardiacos de que, aunque intentaré no soltar ningún spoiler grande, siempre se me puede escapar algún detalle que merezca la pena ver en directo, así que en definitiva, quien no la haya visto, que se largue.
Después de la poca valorada Big Fish, el experimento de La Novia Cadáver y la ida de olla de Charlie y la fábrica de chocolate, podemos disfrutar de una auténtica y genuína gamberrada de Tim Burton en Sweeney Todd, el Barbero de la Violencia Gratuíta y Voz Melodiosa.
Sinceramente, días después de haberla visto, no estoy seguro de si me ha encantado esta obra maestra, o si es una ida de cabeza de un loco que como es rico le permiten hacer lo que le de la gana. De lo único de lo que estoy seguro es que no va a dejar indiferente a nadie.
Entré en el cine pensando que me iba a encontrar con una película parecida a Sleepy Hollow, sólo que con menos intriga y más sangre. Me equivocaba.
But there's no place like London...
De buenas a primeras, sin avisar, una ambientación de colores apagados made in Burton nos traslada al puerto de un Londres victoriano fielmente representado, sólo que no nos encontramos ante un desembarco cualquiera… ¡los personajes cantan!
Es el secreto a voces de la película. ¿Cómo puede funcionar un musical gore? Sinceramente, aun no lo sé. Pero las canciones, aun siendo a veces pesadas y repetitivas para mi gusto, son altamente pegadizas, hasta el punto de salir del cine canturreando alguna de ellas sin darte cuenta.
Pretty women…
* La oscuridad.- La cara más oscura de la razón de ser humana se ve reflejada en el Sr. Todd, increíblemente caracterizado por Jonnhy Deep, cuya venganza engloba la totalidad de la película. Pero no es el único, ya que todos y cada uno de los personajes actúan por y para su propio beneficio, lo cual aumenta el grado de “humanización” de todos ellos que hace que pases de sentirte identificado a la repulsa total y absoluta para algunos.
* La esperanza.- El sueño de los hombres despiertos, ese sentimiento de pensar que todo va a salir bien, nos sorprende de vez en cuando en esta película acompañado de colores vivos y brillantes, para contrastar aun mas la crudeza del Londres egoísta y oscuro en el que se ambienta todo el trama. Aun así, en esta película no hay lugar para los sueños felices, y poco a poco veremos que ninguno logra escapar de esa pesadilla de ese lugar donde viven.
Conclusiones:
Con una ambientación muy bien lograda, un contraste de colores Made In Burton y un argumento de 10, a esta película se le puede perdonar el ritmo lento que a veces lleva a causa de tanto musical, convirtiéndose en un filme bastante recomendable. Eso sí, tendrán que esperar un poco para empezar a saborearla.
Pereza.- Princesas
Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar,
una calada de algo que me pueda colocar,
una película que consiga hacerme llorar, ajá...
Cambiar un “no me creo nada” por “te quiero, chaval”,
cualquier excusa, una chorrada, es buena para brindar
soltar en una carcajada todo el aire y después respirar.
Sentirme como una colilla entre unos labios al fumar,
colgarme de cualquiera que le guste trasnochar,
qué inoportuno fue decirte “me tengo que largar”,
pero qué bien estoy ahora, no quiero volver a hablar
De princesas que buscan
tipos que coleccionar
a los pies de su cama,
eres algo que he olvidado ya
Ando silbando me paro con la gente a charlar,
me tomo algo, sonrío y me lo vuelvo a tomar,
escucho música y me pongo a bailar.
Sigo flipando cuando veo mi cara en el As,
últimamente las cosas cambian cada vez más,
a veces pienso que algo malo viene detrás.
Me siento como una colilla entre unos labios al fumar,
me cuelgo de cualquiera que le guste trasnochar,
qué inoportuno fue decirte “me tengo que pirar”,
pero qué bien estoy ahora, no quiero volver a hablar
De princesas que buscan
tipos que coleccionar
a los pies de su cama,
eres algo que he olvidado ya
Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar,
una calada de algo que me pueda colocar,
una película que consiga hacerme llorar...
Se me ha metido esta canción en la cabeza hoy, y como no tengo nada mejor que decir, ahí la dejo, jeje.
Venga sí, lo reconozco, ese no es el videoclip original… es este:
Al fin vacaciones… o al menos una tarde libre. Ahora toca ponerme al día y recuperar muchas cosas…
¿He oído escapada?
¡Ánimo a los que aun les quedan exámenes!
Conversación entre servidor y la bibliotecaria churruquera (la hija de la Madre Bibliotecaria) a altas horas de la mañana:
- Hombre Davicillo, ¿qué pasa?
// ¿Davicillo? ¿Y esas confianzas?
- Buenos días…
- ¿Dónde te has puesto? Qué lejos de mi hoy, ¿no? Qué pasa, que estos de aquí hablan mucho, ¿no?
// dijo ella muy pizpireta, señalando a un par de personas situadas a menos de dos metros y que encima conozco.
- No joe, esque hoy vengo aplicado y quería cambiar de sitio.
// medio mentira medio verdad, ¿qué voy a decir con esos dos mirándome con cara de “así que es eso”?
- Ah… bueno, tu sabes que este rincón tiene su propio ambiente.
// me contesta, refiriéndose al sitio donde me suelo poner siempre.
- Sisi, tiene su punto, tiene su magia…
- JAJAJAJAJAJAJA…
Tras eso (y después de que mirara toda la biblioteca para ver a qué venía el descojone de la señorita), se pueden elegir dos opciones: o estuve genialmente ocurrente, o alguien ha mojado esta noche… porque no es normal.
Sea como fuere, hoy he hecho reir a la señorita amable. Creo que muy pocos hombres pueden alardear de ello…
Definitivamente, esta biblioteca es el lugar de estudio definitivo.
Mucha gente me ha preguntado que a que viene eso de la semana “De Perdidos Al Río”. Pues bien, resulta que durante toda esta semana Mr. Merry y yo hemos vivido situaciones aplicables a ese dicho, y claro, hemos repetido esa frase más que nunca en nuestras vidas. Pero bien está lo que bien acaba. O eso creo.
De lo que sí que creo es que este ha sido uno de los fines de semana más moviditos que he tenido, o al menos bastante ocupado… así que habrá que empezar a contar desde el principio.
Jueves:
Después de un bonito examen de Operativos, llegué a casa para soltar la maleta y fui a los gitanos para conseguir el último elemento de Merry: su camiseta verde. Parece mentira, pero cuando se necesita algo tan nimio, tan simple, tan tonto como una camiseta verde, no se encuentra. Suerte que al final, cuando ya estaba todo casi recogido, pudimos encontrar 3 de chorra. Así que, con la satisfacción del trabajo cumplido (por Operativos y por haber terminado el disfraz), me eché una siesta y tuve una bonita sesión de Bunker, Smash incluído.
Viernes:
Mañana tranquila, tarde movidita. Tuve una conversación inesperada pero previsible tarde o temprano, sin resultado alguno me temo, al menos de momento. Luego, los Merrys del Sur compramos cera blanca, imprimimos los mapas, tuneamos las camisetas… to agobiante en verdad, porque nos cogía el toro con la final del Falla. Tanto que casi no llego a la cita de los Viernes en comunión y armonía, pero bueno, se llegó.
Sábado:
Poco antes de las 18,30 salí de casa en dirección Bahía Sur para recoger al Merry del Norte, Mr. Hardio. Una vez realizados los saludos y viajes de vuelta pertinentes, nos pusimos manos a la obra para tunear su camiseta verde pistacho a ritmo de la flamante música de mi MP3. Acto seguido, y con la prisa en los talones, nos caracterizamos carnavaleramente y fui en busca de Mr. Eol mientras que Mr. Hardio intercambiaba unidades monetarias por un billete de tren.
Y con la firme intención de cumplir su destino, zarparon rumbo a Cádiz…
Y un carajo.
La tragedia y el esperpento tienen nombre propio: RENFE.
Cuando íbamos a pasar al anden, un segurata, que ni siquiera él mismo se lo creía, nos dijo que no se podía entrar en el tren con botellas de vidrio y/o alcohol, algo que sí dejaban en San Fernando, Jerez y parte de la Conchinchina. Como os podeis imaginar, la que se estaba liando allí era mortal, así que avisamos a Mr. Merry para que no cogiera el tren. Entonces claro, teníamos muchas estúpidas opciones para llegar a Cádiz, pero al final se eligió la que menos me gustaba: ir en coche propio. De perdidos al río, porque los cuatro Merrys se fueron a Cádiz en coche a las 21 horas, con el partido del Cadi recién terminado, y en un Sábado de carnaval. Al final encontramos sitio en el parking del Corte Inglés, cenamos la primera porquería que nos encontramos, y nos dirigimos a San Paco y Plaza Mina para reclutar a Workers y Matemáticas, y ya nos fuimos a Plaza España, donde disfrutamos de una magnífica velada.
Hubo fotos, cachondeo, workeos ajenos, canciones… de to un poquito. Me llamaron un montón de gente pa hacerles una visita, me pararon otros tantos para hacernos fotillos, no sé, mu bien todo. Llegué a mi casa a las 9 y con ganitas de fiesta, pero uno es todo un gentlemen, y preferí irme con Alicita, que estaba ya que se moría.
Domingo:
Me levanté cerca de las 15 porque olía a comidita, y los macarrones de mi madre me vuelven loco vamo… así que hice vida social con mi familia (poquita, me limitaba a asentir y comer), hice vida social por internet (poquita, en plan sigo vivo) y me fui a ver al Barça con mi amorcito (que se podía haber inventao otro nombre, amorcito es to largo). Sufrimos de lo lindo, nos pusieron los dientes largos con sesión ponno delante nuestra, asesinamos a Giovanni alias niñato-vete-a-tu-puta-casa con improperios varios, pero bueno… hubo un final feliz, ya que ganamos y Oleguer se mojó para nada. I like it.
Y nada, llegué a mi casa cerca de las 23, con el tiempo justo para cenar, ver Aída y vaguear un poco hasta quedarme dormido.
No ta mal el fin de semana, nada mal… y ahora a estudiar de nuevo ^^